Contacto piel con piel

Jill Bergman
Traducido por Inma Mellado, Madrid, España.
Foto: Kristin y Aeziah

La importancia del contacto piel con piel para los recién nacidos.

Los nacimientos modernos se han medicalizado, tienen lugar en hospitales con la atención de médicos y enfermeras. La tasa de mortalidad neonatal ha disminuido en los últimos 200 años, lo cual es maravilloso. Sin embargo, los estudios recientes sobre neurociencia del recién nacido demuestran que nuestros cuidados modernos pueden tener cierto impacto en el cerebro del neonato. Lo que ahora sabemos es que el desarrollo cerebral del bebé ¡depende de la presencia de la madre!

Ámbar Johnson

Dentro de la madre el feto está seguro y cálido, amado y protegido por el cuerpo de su madre. Los sonidos se amortiguan y el latido del corazón y la voz de la madre resultan familiares y reconfortan al bebé. Su frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno son óptimas. El momento del parto se convierte en una enorme transición, pero su desarrollo lo ha preparado para este cambio. Tras el nacimiento en sí el bebé es capaz de regular su cuerpo porque idealmente estará en un espacio de seguridad: sobre el pecho de su madre.

Sin embargo, nuestros cuidados modernos, a menudo llevan al bebé a un mundo de luces demasiado brillantes para sus ojos sensibles, sonidos que no pueden bloquear y olores nuevos y extraños. Habitualmente se pesa al recién nacido en una báscula fría o se le baña o succiona de manera rutinaria. Pero lo peor de todo para su cerebro en adaptación, es que es separado de su madre, su lugar SEGURO. La separación de su madre es muy estresante, tanto como para hacer que el bebé esté fisiológicamente inestable. Se siente inseguro y su cerebro manda señales de “peligro” a su cuerpo. Su cerebro segrega cortisol, la hormona del estrés, que acelera el ritmo cardíaco y la respiración, en una reacción básica de “lucha o huida”. También se segrega somatostatina que actúa en el intestino disminuyendo la absorción de nutrientes y por tanto inhibiendo el crecimiento. Estas hormonas del estrés comenzarán afectando al bebé mientras esté separado de su madre. Cuando sea devuelto a su madre, harán falta 30 minutos o incluso una hora para que desaparezcan de su cuerpo.

El bebé que está separado protestará y llorará llamando a su madre. Sus brazos y piernas se moverán o sacudirán para hacer que ella vuelva. El llanto puede hacer que se abra el foramen oval, una abertura entre las dos partes del corazón que se cierra al nacer. Al abrirse se restaura la circulación fetal, lo que hace que se bombee sangre desoxigenada al cerebro. El llanto aumenta la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea en el cerebro del bebé, lo que puede dañar los pequeños capilares, provocando incluso una hemorragia intraventricular (VIH).

Toda esta intensa actividad de protesta utiliza calorías vitales que deben ser usadas para el crecimiento del bebé. Si no se hace caso a estas señales de protesta, el bebé puede entrar en un modo de conservación de energía, que disminuye la frecuencia cardíaca y la temperatura para prolongar la supervivencia.

Este estado de “hibernación” puede hacernos pensar que el bebé está dormido, pero las investigaciones recientes en neurociencia muestran que el bebé puede estar creando conexiones en su cerebro que tienden a aumentar la ansiedad en su vida posterior. El estado final de defensa se llama “disociación” en el que el bebé en esencia “se desconecta”.

Todo este proceso refuerza caminos emocionales en su cerebro, estableciendo vías de adaptación a “un mundo peligroso en el que nadie me quiere”. Si el tiempo transcurrido en este estado de estrés por la separación es prolongada, puede tener efectos emocionales duraderos.

Kirsty Colquhoun

La salud mental adulta se basa en la salud mental infantil, y sabemos que el cuidado de la salud mental infantil comienza muy pronto, incluso en la primera hora posparto. El conocimiento sobre esta capacidad del recién nacido es nuevo. Muchos bebés se manejan bien lejos de sus madres, pero para aquellos que son más sensibles queremos evitar el estrés de la separación en el futuro. Obviamente no todos los bebés separados tendrán problemas cuando sean adultos, pero toda experiencia de separación es estresante.

En resumen, la separación del recién nacido de su madre es la principal causa de estrés neonatal. Puede dar lugar por sí misma a un aumento de la frecuencia cardíaca, de la presión sanguínea y una disminución de la saturación de oxígeno. Estos efectos fisiológicos de la separación pueden llevar a una cascada de problemas y complicaciones que requerirán más intervenciones del sistema de salud neonatal.

Muchos de estos problemas se pueden evitar con la maravillosa y sencilla práctica de poner a todos los recién nacidos desnudos sobre el pecho desnudo de su madre, secar al bebé y cubrir a ambos. Todas las observaciones y exámenes del recién nacido se pueden realizar mientras esté en este lugar SEGURO. Esta alternativa al estrés de la separación recibe también el nombre de “contacto piel con piel”.

Así que ¿cuáles son los beneficios del contacto piel con piel?
Katrina Soper & Tilly

El contacto piel con piel ayudará al bebé a mantener su temperatura corporal estable. Si el bebé se enfría, el pecho de su madre subirá de temperatura para calentar a su bebé o se enfriará si el bebé tiene demasiado calor. Los sistemas nerviosos autónomos de la madre y del bebé se coordinan para establecer valores estables y saludables de presión sanguínea, temperatura, ritmo cardíaco y glucosa. Esto permite al bebé “autorregularse” mejor cuando su equilibrio se ve descompensado por sucesos estresantes. Pero hasta que el bebé haya regulado esos parámetros de salud, necesita “la barrera de protección y el apoyo de un adulto”. En ausencia de dicho apoyo, los parámetros metabólicos pueden establecerse de forma incorrecta y pueden incrementarse los problemas de hipertensión, obesidad y diabetes en su vida posterior.

Muchos de vosotros estaréis familiarizados con el concepto de “autoenganche”, comportamiento que tiene lugar cuando el recién nacido se sitúa sobre el pecho de su madre durante la primera hora de vida. El bebé hace pequeños movimientos sobre el pecho de su madre en su camino al pezón y cuando lo toca estimula una maravillosa interacción hormonal en el cerebro y cuerpo de la madre y del bebé. Lo explicamos a continuación.

Georgina Newsham y Lily

El bebé estimula el pecho y la areola de su madre, y el sistema nervioso autónomo de la madre le dice a su hipotálamo ya su hipófisis que segrega. prolactina, lo que provoca que los pechos de la madre comiencen a producir leche. Tenga en cuenta que el comportamiento del bebé es el que asegura que se produzca leche en el pecho; ¡El bebé se está asegurando su próxima comida! La prolactina se segrega también en el bebé, lo que estimula los oligodendrocitos, que producen la mielina que recubrirá los nervios y acelerará el envío de mensajes en el cerebro. La segregación de prolactina en el bebé también estimula la producción de surfactantes que ayudan a sus pulmones a respirar mejor.

La oxitocina es conocida como la “hormona del amor” y por su papel en el reflejo de eyección de leche. Pero también es un neurotransmisor cerebral y es segregada principalmente en respuesta al contacto piel con piel. En el cerebro de la madre la oxitocina suprime el giro cingulado, que es el centro del miedo en el cerebro, y por tanto hace que la madre no tenga temor para que proteja mejor a su bebé. La oxitocina segregada en el bebé estimula los caminos cerebrales de acercamiento y hace que abra sus ojos y contemple a su madre. Este es el comienzo de un primer vínculo vital que establece las bases para las futuras relaciones.

La succión del bebé también estimula la segregación de colecistocinina en la madre, que actúa en la amígdala para producir una sensación de satisfacción y bienestar. En el bebé la misma hormona no solo produce sensación de calma, sino que también ayuda a la autorregulación de la digestión.

Stephanie y Alex de Sacha Blackburne

Estas tres poderosas hormonas han trabajado en el cerebro de la madre y del bebé para conectar circuitos neuronales que conducen a una pareja madre-hijo bien vinculada y bien regulada. Las necesidades biológicas básicas de calor, nutrición y protección son por tanto aseguradas desde el mismo comienzo. Esta vinculación temprana desencadena seguridad en el bebé e instinto protector en la madre, y sitúa a la díada madre-bebé en una situación ideal para que haya desarrollo saludable y establezcan relaciones seguras.

El contacto piel con piel al nacimiento para la estabilización de TODOS los recién nacidos es una intervención simple pero profunda, que incrementa la estabilidad física, mental y emocional del bebé así como su bienestar. Se trata de un derecho de todo recién nacido. Se ha demostrado que el número de horas que el bebé pasa en contacto piel con piel con su madre en su primer día de vida está relacionado con la mejora de la sensibilidad de la madre hacia su desarrollo cognitivo y seguridad emocional incluso un año después. También es un predictor de la vinculación en las relaciones y de la inteligencia emocional. Obviamente, si ese contacto temprano no se ha producido se puede compensar después.

El contacto piel con piel al nacimiento para la estabilización de TODOS los recién nacidos es una intervención simple pero profunda, que incrementa la estabilidad física, mental y emocional del bebé así como su bienestar.

Estas son solo unas cuantas razones para que se produzcan los ajustes y modificaciones necesarias en las prácticas de cuidados sanitarios brindados a todos los recién nacidos para proporcionarles el mejor comienzo. Todos los beneficios mencionados anteriormente son válidos para TODOS los recién nacidos. Para un prematuro frágil y sensible, el contacto piel con piel es aún más importante para su estabilización y la minimización del estrés. Si es necesario agregar cualquier tipo de tecnología, debería hacerse sobre el pecho de la madre, pues es el lugar SEGURO para el bebé.

Resumen de los beneficios del contacto piel con piel para el bebé

Físicos: el ritmo cardíaco, la respiración y la temperatura son mejores.

Emocionales: se siente seguro por lo que hay menos estrés y menos llanto.

Mental: mejor sueño y conexiones mentales para un mejor desarrollo.

Lactancia materna: mejor ganancia de peso y vuelve a casa antes.

Para los padres: Menos estrés, mejor vínculo.

Referencias

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Jill Bergman es una doula en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, y ha trabajado con su marido, el Dr. Nils Bergman en apoyar y promover el Método Madre Canguro (KMC) por más de 25 años. Como docente y asesora quiere que todos los padres tengan el conocimiento de la neurociencia para cuidar de sus bebés recién nacidos. Ha escrito y producido cuatro DVD sobre el KMC y un libro, Mantenga su prem sobre el contacto piel con piel para padres de bebés prematuros.